El Consorcio de residuos GIRSA

El Consorcio nace de la suma de voluntades de las Entidades Locales que, apremiadas por normativas cada vez más severas, ven en la acción común la única manera de dar una respuesta adecuada al cúmulo de obligaciones e inversiones que exige la gestión actual de los residuos. Los municipios tienen por ley la obligación de recoger, transportar y tratar los residuos domésticos. Si ya los dos primeros servicios dan complicaciones a muchos de nuestros ayuntamientos (entre otras cosas, por eso se asocian en Mancomunidades), el tratamiento, sujeto a rigurosas prescripciones europeas y estatales, resulta directamente imposible de abordar por separado.

Así, en línea con la moderna concepción de la administración y bajo un destacable principio de solidaridad provincial, los municipios de Salamanca se agruparon en el Consorcio de residuos para enfrentar el reto de la gestión de las basuras. La Junta de Castilla y León jugó un importante papel inicial en el impulso del Consorcio GIRSA y en la dotación de infraestructuras al mismo.

Resulta oportuno recordar que “GIRSA” significa: Gestión Integral de los Residuos en la provincia de Salamanca. Hay veces que las siglas no describen bien la actividad o el cometido de las instituciones, pero en este caso si hay una definición ajustada. Con una matización: la actividad del Consorcio se centra en los residuos domésticos, es decir aquellos que se generan en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas, o los similares a ellos, generados en servicios o industrias. El Consorcio no se hace cargo -no puede- de residuos distintos a los anteriores o que tengan la calificación de peligrosos.

Los estatutos de GIRSA, el marco que determina nuestra actuación, introducen dos cuestiones de importancia sobre lo anterior:

  • la gestión, expresamente, se hará con respeto al medio ambiente, y
  • se insta a la recuperación y aprovechamiento de los residuos, poniendo el acento en la reutilización y el reciclaje.

Es decir, el Consorcio no puede limitar su actuación a realizar una gestión que, aunque resulte correcta desde los puntos de vista técnico y sanitario, no intente el aprovechamiento de los recursos energéticos y materiales que reúnen los residuos. Y, como no podía ser de otra manera, todo ello sin poner el riesgo al medio ambiente.

El Consorcio GIRSA se constituyó entre la Diputación Provincial de Salamanca y el Ayuntamiento de la capital. Inmediatamente, se fueron incorporando Mancomunidades y Municipios.

En la actualidad, la totalidad de los municipios de Salamanca, forman parte del Consorcio GIRSA.

Los municipios pueden pertenecer a GIRSA de manera directa, por ejemplo el caso de Salamanca, los municipios del Alfoz, los grandes ayuntamientos de la provincia… o a través de las Mancomunidades que les agrupan para la recogida de la basura. Incluso un consorcio de Mancomunidades, el de Arribes y Abadengo, también está integrado en este otro más amplio.

En total, en la actualidad somos, la Diputación, el ayuntamiento de Salamanca, 22 mancomunidades, 6 ayuntamientos de más de 3.000 hab. y 6 de menos de 3.000 hab.

Se puede consultar con más detalle en Miembros del consorcio.

Las decisiones en el Consorcio se toman en dos órganos: la Asamblea General, el órgano soberano, que entiende de las cuestiones clave como presupuestos, estatutos, etc. y la Junta de Gobierno y Administración, que se ocupa de los asuntos más corrientes: tarifas, gestión del servicio, obras, contrataciones…

La Asamblea está formada por 37 personas, representantes de la Diputación, los ayuntamientos y las mancomunidades, a los que se les une el Secretario (sin voto). La Asamblea ejerce sus funciones según un sistema porcentual de votos, en función de la representación que se posee en el Consorcio. A las Asambleas asisten, también sin voto, el interventor y el gerente.

La Junta de Gobierno  la forman 10 representantes de la Asamblea, más el Secretario. Aquí el sistema de decisión es la mayoría simple. Como en la Asamblea, interventor y gerente, asisten habitualmente a las reuniones.

Hay que señalar que la presidencia del Consorcio se atribuye de oficio al presidente de la Diputación, y que la vicepresidencia la ostenta, también de oficio, un representante del ayuntamiento de la capital.

La periodicidad mínima de las sesiones está fijada en los estatutos. El régimen de sesiones es asimilable al de otros órganos colegiados.

Así pues, no hay diferencias significativas en como se organiza el Consorcio en relación a una mancomunidad, por ejemplo. Sólo su envergadura.

Desde 1.999 la recogida selectiva de residuos se ha implantado progresivamente en toda la provincia de Salamanca. El sistema de gestión desarrollado durante el siglo pasado establecía que los materiales recogidos eran enviados a vertederos cercanos. En el caso de Salamanca y otros municipios próximos, los residuos se enviaban al vertedero situado en el municipio de Villamayor donde se puso en marcha en el 2002 una planta de clasificación de residuos de envases.

Por Acuerdo de 30 de agosto del 2.002 de la Junta de Castilla y León se aprueba el Plan de Residuos Urbanos y Residuos de Envases de Castilla y León 2002-2010, que recoge los principios rectores y las prioridades establecidas en la Estrategia Regional de Residuos de Castilla y León 2001-2010, aprobada por el Decreto 74/2002, de 30 de mayo y que conformó el modelo de gestión de los residuos urbanos y residuos de envases de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

La redefinición del sistema de gestión que se realizó en el Plan vigente estableció de forma concreta soluciones de integración de plantas de transferencia y centros de tratamientos de residuos como alternativa óptima para la gestión de los residuos urbanos.

La Ley 6/2005, de 26 de mayo recoge la declaración de Proyecto Regional para la instalación de un Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos para la provincia de Salamanca, en el término municipal de Gomecello (Salamanca). (BOCyL 27-05-2005)

Las instalaciones de referencia se terminaron a finales del 2.006 dando comienzo la explotación que se ha venido ejecutando hasta la fecha.

En la provincia de Salamanca la recogida de las fracciones “todo uno” y “resto”, es realizada por las propias mancomunidades, municipios no mancomunados y por la Diputación de Salamanca.

El funcionamiento provincial de gestión de residuos está establecido con 7 Áreas de Gestión, coincidentes con las seis Plantas de Transferencia y el C.T.R. en Gomecello. Todas las Áreas de Gestión transportan sus R.U. hasta el C.T.R. de Gomecello, donde se procede a su tratamiento.